viernes, 19 de septiembre de 2014

#ArteTabacalera @PromociondeArte Miguel Trillo. Afluencias. Costa Este-Costa Oeste.

Tabacalera
Calle Embajadores 51
Del 19 de septiembre al 19 de noviembre de 2014
Entrada gratuita
Más información en www.mecd.gob.es/cultura-mecd/areas-cultura/promociondelarte.html


Hay muchos motivos para recomendar la visita a esta exposición: fotografías inéditas del Madrid interurbano de los 80; su recorrido, que te lleva a ver cómo jóvenes separados por décadas y miles de kilómetros siguen teniendo las mismas inquietudes; la exposición y el espacio en si, la sala es perfecta para esta estética; un recorrido (fotográficamente hablando) más técnico, donde vas viendo como ha evolucionado la fotografía en estas tres décadas; pero para mí, el principal motivo para recomendar la visita es que te llevas de allí el haber visto fotografías magníficas. El mensaje, lo que el artista nos quiere contar, la temática sobre la que busca reflexionemos, etc... es muy importante, pero si además se hace con buenas fotografías, mejor. Aquí vais a encontrar retratos que por si solos se podrían exponer en cualquier contexto, de éstos que se te quedan en la retina.


La exposición se presentó ayer junto con  Retratos de Asakusa, de Hiroh Kikai, dentro del mismo espacio, en la sala La Fragua de Tabacalera.
Os dejo algunas imágenes de la exposición y la nota de prensa.


La exposición “Afluencias. Costa Este-Costa Oeste” del fotógrafo Miguel Trillo se compone de dos series que, aunque distantes en el tiempo y en su localización (una, en color, nos sitúa en Vietnam, Marruecos y los Estados Unidos en la actualidad; la otra, en blanco y negro, está realizada en Madrid y data de los años 80), son parte de una misma visión. Inciden en tratar la periferia y la realidad de las tribus urbanas y las tendencias juveniles, siempre díscolas y a la última, frente a la centralidad.



En la serie en color se plantea cómo la estética emanada de los movimientos juveniles norteamericanos cala hondo y se impone en países cuya ideología dominante es el comunismo o el islamismo, lo más distante -se supone-; y en la serie en blanco y negro se muestra el “otro Madrid”, el de los barrios periféricos y las ciudades dormitorio de su entorno, más proclive al heavy rock, el hip hop o la estética gótica y alejado en cierta forma del glamour de la movida más pop. Y aunque solo esta última serie lleve el subtítulo de “Las afueras”, todo en realidad son afueras y periferias, costas extremas, parangonadas a los EEUU, al mundo anglosajón, el referente y epicentro de los movimientos y modas juveniles que originaron los sismos estéticos ocurridos en las últimas décadas.



La serie en blanco y negro de “Las afueras” en su mayoría nunca había sido expuesta por Miguel Trillo. Y las fotos en color de “Costa Este - Costa Oeste” se exhiben por primera vez en esta muestra de Tabacalera. Es el último proyecto del artista, proyecto intermitente iniciado en 2010 y acabado ahora en 2014, que le ha llevado por ciudades de tres continentes: el asiático, el africano y el americano. Seis capitales muy distantes (Hanói, Ho Chi Minh-Saigón, Rabat, Casablanca, Nueva York y Los Ángeles) unidas armoniosamente por la mirada atenta y reflexiva de Miguel Trillo en plena era de la globalización.





USA, Nueva York, 2011. © Miguel Trillo, VEGAP

Vietnam, Ho Chi Minh City.© Miguel Trillo, VEGAP 


Marruecos, Casablanca, 2011 © Miguel Trillo, VEGAP

USA, Los Ángeles, 2013. © Miguel Trillo, VEGAP

USA, Los Ángeles, 2013. © Miguel Trillo, VEGAP

jueves, 18 de septiembre de 2014

#ArteTabacalera @PromociondeArte Presentación: Retratos de Asakusa. Hiroh Kikai

Espacio Promoción del Arte
Tabacalera
Sala La Fragua
Calle Embajadores 51
Del 19 de septiembre al 19 de noviembre de 2014
Entrada gratuita
Más información en www.mecd.gob.es/cultura-mecd/areas-cultura/promociondelarte.html



Hiroh Kikai, nacido en 1945 en una familia de granjeros en Yamagata (Japón), se convierte en fotógrafo a raíz de su encuentro con el trabajo de Diane Arbus en 1969; en 1973 comenzó a fotografiar a la gente del sector de Asakusa en Tokio.

Retratos de Asakusa es la primera gran exposición individual del trabajo de este artista que se realiza fuera de Japón. En ella se presentan 55 fotografías de Kikai, de un proyecto que continúa todavía hoy y para el que ha realizado más de 600 retratos.



Los temas de Kikai han sido arrancados de la corriente de transeúntes y situados frente a las paredes desnudas del templo de Senso-ji. Son retratos que irradian una sensación compartida de ganadores duros, de individualidades idiosincrásicas.



Todas las fotografías tienen sucintas anotaciones del propio artista, con descripciones muchas veces divertidas acerca de sus personajes. Situados juntos, los Retratos de Asakusa, se enfrentan, desde una meditación clásica, a las intemporales complejidades de la condición humana.

Os dejo algunas imágenes de la exposición:



Retratos de Asakusa © Hiroh Kikai

Retratos de Asakusa © Hiroh Kikai

Retratos de Asakusa © Hiroh Kikai

Avance: @casamerica “Reencuentro con Onetti: veinte años después” .

Casa de América
Sala Frida Kalho
Calle Marqués del Duero 2
Del 25 de septiembre al 15 de noviembre de 2014
Entrada gratuita
Más información en www.casamerica.es

Juan Carlos Onetti disfrazado de vaquero, en su casa de Avenida de América, 31, Madrid, donde vivió desde 1976 hasta su muerte. Foto Dolly Onetti

Casa de América, el Centro de Arte Moderno y el Museo del Escritor organizan la muestra “ Reencuentro con Onetti: veinte años después”. La exposición recreará el ámbito más personal del escritor gracias a casi trescientos objetos personales, nunca antes expuestos al público. Desde su cama, donde tantas horas dedicó a la lectura y escritura de sus obras, hasta su correspondencia con otros escritores como Octavio Paz o Gabriel García Márquez, pasando por su máquina de escribir o sus lecturas, con anotaciones personales.

Desde el 25 de septiembre y hasta el 15 de noviembre, en Casa de América, todo el que lo desee podrá adentrarse no solo en el mundo más íntimo de Onetti, sino también en la historia de su obra. De este modo, la exposición realiza un recorrido por la producción literaria del escritor uruguayo, a través de objetos como un ejemplar de su primera obra, El Pozo; el documento original que leyó en la entrega del Premio Cervantes en 1980 e incluso los libros que dejó en su mesilla antes de su fallecimiento.

Además la exposición mostrará un importante archivo fotográfico personal de Juan Carlos Onetti, con instantáneas de momentos importantes y cotidianos de la vida del escritor, que se complementa con manuscritos, primeras ediciones y obras dedicadas.

“ Reencuentro con Onetti: veinte años después” se realiza como homenaje al escritor uruguayo al cumplirse el vigésimo aniversario de su muerte. Será inaugurada el próximo 25 de septiembre a las 19:00 h. con una conversación entre Dolly Onetti y Claudio Pérez, comisario de la obra.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

"Astígmata" de Sofía Santaclara, poemas del cuerpo y de la piel.

Espacio Foto
Calle Viriato 53
Del 18 de septiembre al 31 de octubre de 2014
Más información en www.espaciofoto.com - www.sofiasantaclara.com



Del 18 de septiembre al 31 de octubre la galería Espaciofoto (Viriato, 53, Madrid) acogerá la exposicion "Astígmata", con 19 fotografías en blanco y negro de Sofía Santaclara.

Poemas del cuerpo y de la piel, los autorretratos de Sofía Santaclara (Oviedo, 1970) miran y se desnudan ante la cámara; al tiempo que reflejan su mundo interior, callan para decirlo todo. Los ojos de astígmata y las córneas deformadas de la fotógrafa asturiana le regalan refracciones e ilusiones ópticas ambiguas y distorsionadas. De alguna manera, para hallar la forma deseada y crear su propia narrativa, la artista ha querido buscar la pérdida del contorno, hallar su propia luz.



En parte, la seducción y el encanto de estas imágenes procede de su denso sustrato cultural, en el que se rastrean los ecos de grandes fotógrafos (Kertesz, Cunningham o Yamamoto, entre otros). Santaclara juega con las formas del surrealismo y debe ciertos gestos así como la sensación de movimiento a su otra gran pasión, la danza.

Al igual que Frida Kahlo, la fotógrafa afirma hacer autorretratos porque, está sola muy a menudo y porque es "la persona que mejor conozco".

Lo que es transparente

Sobre todo el agua, y contenida en recipientes del mejor cristal, pudiera ser de Bohemia, o Val San Lambert, los artesanos del vidrio venecianos, las ciudades acuosas, Brujas y siempre la laguna Veneta; las mitologías finiseculares, el miedo a ahogarnos en sus aguas. En el interior de estos vasos ocurren cosas, hay brillos, reflejos, refracciones que se producen cuando la onda choca contra el agua en ángulo oblicuo, y un cambio de dirección nos asombra con irreales espejismos. El reflejo en los buenos espejos es de una gran calidad, pero no por ello el resultado es una imagen clara, nítida, ocurre que puede haber destellos que en su luminosidad oscurezcan en lugar de iluminar, que extrañen, imágenes que no son las previstas.



Hay muchos tipos de espejos, el de Alicia, el de la madrastra de Blancanieves -era hechicera-, el de Cocteau, quizá el de Claude Cahun, son los mismos blancos, grises y negros. Esas lunas que muchas niñas utilizan, frente a ellas ensayan con sus cajas de pinturas, sus disfraces, sus miradas, y sus cuerpos. Solas ante el cristal que les devuelve la imagen incierta… es un juego. Se puede provocar, conjurar, amar a los espejos. Mercurio líquido fotografiable cuando se mira y se utilizan lentes. Quizá entre espejos y lentes –siempre cristales- anda el juego, reflexionando. Lentes astigmáticas, sí, error de refracción cristalino que torna la visión borrosa, la desfigura y la difumina.



Algunas niñas privilegiadas, cuando se convierten en mujeres, no han olvidado aquel juego, es el juego de la expresión, consciente, inteligente. Es necesario que haya un universo que se ha ido conformando por miles de palabras que deben ser concretadas y ordenadas, para darle sentido. Es ese universo el que pide a gritos ser expresado, cristalizado, y con la dificultad, de que debe serlo de la mejor manera posible, porque ese cosmos tan solo existe plasmado. Para ello todos los recursos del lenguaje son válidos. El cuerpo, el rostro, ambos en una total desnudez, en la manera en la que danzan, en un escenario, es visual, el texto que subyace obsesivamente -esas miles de palabras previas-, no hay universos sin mitologías personales, sin citas, en el caso que nos ocupa, sin la sensualidad de Eros, y sin el recordatorio de Tánatos.



Parecería un escenario teatral pero no lo es. Es una experiencia creada exclusivamente para la cámara, la obra, es una obra fotográfica, la experiencia son las propias fotografías. Parecerían autorretratos al uso, pero no lo son, no hay finalidad de retratar, de hacer retratos, de “mostrar el alma del retratado”, sí de expresar el alma del juego. Actas notariales del extraordinario universo de Sofía, sin duda con la ayuda de esas lentes y esos ojos extrañamente pulidos que sirven para fotografiar reflejos, y para transformar el mundo si nos atenemos a Spinoza.

Eduardo Momeñe

Casa de América @casamerica organiza el programa especial “América Nos Une” para celebrar el Día de la Hispanidad.



Conciertos, muestras de cine, exposiciones y conferencias mostrarán los lazos comunes con América en un programa de doce días que abarcará temas culturales, económicos, políticos y sociales.

Casa de América organiza un programa especial de actividades bajo el nombre 'América-nos-une'. Del 30 de septiembre al 12 de octubre se celebrarán mesas redondas, conferencias, proyecciones de cine, actuaciones musicales y actividades infantiles.

Autoridades, economistas, escritores, historiadores, periodistas, emprendedores, expertos y académicos debatirán sobre el pasado, presente y futuro de América, así como sobre las relaciones del continente con España y Europa. Los artistas mostrarán la riqueza cultural del espacio iberoamericano.

América es considerado el continente más diverso del mundo. Diversidad que se constata en su variedad cultural y geográfica. El continente es fruto del mestizaje de los pueblos originarios con europeos, africanos, asiáticos o árabes. En este s. XXI América consolidará su relevancia en el escenario internacional, por sus relaciones con la cuenca Asia-Pacífico y la cuenca Atlántica.

Con este programa especial, Casa de América rinde un tributo a Gabriel García Márquez y su obra, que contribuyó a la identidad común de Iberoamérica. Varias de las actividades de 'América-nos-une' se centrarán en esta figura de la literatura universal. La programación se complementa con cuatro exposiciones: 'Mis ilustradores iberoamericanos', 'Arte en la red', 'Carybé, Caymmi y Jorge Amado: una bahía en común' y 'Reencuentro con Onetti: veinte años después'. Además, en el marco de este programa especial, se celebrará el 'Festival iberoamericano de literatura infantil y juvenil'.

Esta programación no se limitará a la plaza de Cibeles, se celebrarán actividades participativas que buscarán la huella americana en la capital y, como cierre, una nueva edición de 'Ritmos de América'. Además, la sede virtual, las redes sociales de Casa de América, y la colaboración con los medios de comunicación permitirán que 'América- nos-une' llegue al otro lado del Atlántico.

Esta programación ha sido posible gracias al esfuerzo coordinado de instituciones públicas y privadas. La programación actualizada se puede consultar en www.casamerica.es

martes, 16 de septiembre de 2014

Presentación: Stephen Shore @fmapfre @mapfreFcultura

Fundación Mapfre
Sala Bárbara de Braganza
Calle Bárbara de Braganza 13  (Recoletos 27)
Del 19 de septiembre al 23 de noviembre de 2014
Entrada gratuita
Más información en www.fundacionmapfre.org - Minisite Stephen Shorestephenshore.net

Stephen Shore
Fotografía © Francisco Posse

Fundación Mapfre nos vuelve a traer otro gran monográfico, en esta ocasión dedicado a Stephen Shore. Esta es la primera retrospectiva que se realiza sobre este fotógrafo y en ella podemos ver desde fotografías realizadas cuando era prácticamente un niño (al comienzo se expone una serie inédita) a sus últimos trabajos; durante la rueda de prensa también nos ha comentado su afición a Instagram y cómo intenta trasladar su estilo y forma de entender la fotografía a este formato.
Shore se ha adelantado a las modas fotográficas y quizá por ello en ocasiones ha sido un fotógrafo que ha ido a contracorriente, y cuando todo el mundo utilizaba el color, el hacía paisaje en blanco y negro. Otras veces ha hecho fotografía de calle con algo tan indiscreto como puede ser una cámara de placas.
La exposición se estrena en Madrid, para después viajar a Francia, Italia, Alemania, Holanda... hasta acabar en México. 

Stephen Shore e Instagram
Fotografía © Francisco Posse
FUNDACIÓN MAPFRE presenta la primera exposición retrospectiva de la obra de Stephen Shore. Se trata de uno de los fotógrafos contemporáneos cuya influencia ha sido más visible y destacada para diversas generaciones de artistas y es una referencia constante e indiscutible para los jóvenes fotógrafos. Su contribución al desarrollo del lenguaje fotográfico ha sido fundamental tanto por su sólida obra como por el aspecto teórico que ha transmitido como docente.

A lo largo de su extensa carrera, que comenzó muy temprano ya que con tan sólo 23 años expuso en el Metropolitan Art Museum de Nueva York, Shore ha sido galardonado con importantes premios y ha contado con numerosas monografías ‒algunas de las cuales son hoy objeto de culto‒ y con más de cincuenta exposiciones individuales en los museos más prestigiosos. Esta exposición muestra más de 300 fotografías y recorre los principales núcleos conceptuales de su práctica fotográfica: la reflexión sobre el lenguaje fotográfico, el análisis sobre el paisaje y el significativo uso del color y del blanco y negro. En la selección se han incluido serie tan célebres como Uncommon Places y American Surfaces junto con algunos de sus trabajos más significativos realizados después pero que no se han publicado tanto o que incluso son inéditos.

Edificio del American National Bank, 1971.
De la serie Greetings from Amarillo-Tall in Texas
©Stephen Shore. Cortesía 303 Gallery, Nueva York

Producida por FUNDACIÓN MAPFRE, la exposición tras su presentación en la Sala de Bárbara de Braganza, 13 de FUNDACIÓN MAPFRE, conocerá una gran itinerancia internacional. Se presentará en Les Recontres d ́Arles en Francia, C/O Berlín en Alemania, CAMERA, Centro Italiano per la Fotografia de Turín y Huis Marseille en Ámstedam.



RECORRIDO POR LA EXPOSICIÓN

La exposición de Stephen Shore se articula en torno a un recorrido cronológico por cada una de las series que componen su obra a través de una selección de 320 fotografías.

Vista de la sala de exposiciones
Fotografía © Francisco Posse

A mediados de los años sesenta, la entrada de la fotografía en el campo artístico se realiza a través de una estética que se aleja de los postulados dominantes de la época. La apariencia de neutralidad, la ausencia de las distinciones habituales de la expresión artística fotográfica y un tratamiento del tema aparentemente desinteresado o distante, fueron las características que, paradójicamente, permitieron a la fotografía ser plenamente aceptada como arte. La obra de Shore, deudora de la herencia de Walker Evans e influenciada por su temprana experiencia en la Factory de Andy Warhol, participa de forma significativa de este giro en la comprensión de la práctica fotográfica que constituyó además un claro relevo generacional.

22 julio, 1969. ©Stephen Shore.
Cortesía 303 Gallery, Nueva York

A finales de los años sesenta, Shore realiza varias series fotográficas de carácter experimental, alguna de las cuales expondrá en su individual en el Metropolitan de Nueva York. En July 22,1969 fotografía a su amigo Michael Marsh cada treinta minutos a lo largo de 24 horas. En Circle No.1, otra serie del mismo año, le hace posar de nuevo, esta vez en ocho posiciones distintas en medio de un paisaje desértico. En Avenue of The Americas, realiza una fotografía en cada intersección de calle a lo largo de la avenida.


El carácter reiterado, sistemático y secuencial, así como la atención al aspecto exacto de la posición geográfica o temporal del registro son las características que vinculan estas primeras piezas de Shore con la obra de otros artistas conceptuales del momento como Douglas Huebler.

Vista de la sala de exposiciones
Fotografía © Francisco Posse

En esos mismos años Shore realiza diversos proyectos con imágenes presuntamente descuidadas en lo formal a través de las cuales, en realidad, lleva a cabo una calculada operación visual y técnica para explorar las características de la estética de la fotografía amateur. Estas investigaciones están en verdad influenciadas por la obra fotográfica 26 Gasoline stations de Ed Ruscha, que Shore descubre esos años, en la que el autor se había propuesto imitar las tácticas de un reportero imaginario y confluyen en la génesis de su proyecto Greetings from Amarillo. Tall in Texas (1972). En esta serie Shore se auto-asigna el rol de fotógrafo profesional para retratar los monumentos locales de la ciudad de Amarillo cuyos resultados se convertirán en una serie de postales que él mismo distribuirá personalmente en los kioscos y tiendas de turistas en sus siguientes viajes.

Stephen Shore Ginger Shore, Causeway Inn, Tampa, Florida, 17 de noviembre de 1977.
De la serie Uncommon Places. ©Stephen Shore


Estos trabajós que irán formando los fundamentos estéticos y teóricos de su enfoque y planteamiento fotográfico constituirán también el germen de su primer proyecto importante, American Surfaces que realiza a lo largo de sus viajes por Estados Unidos entre 1972 y 1973. Shore estaba fascinado por las cosas con las que se iba encontrando y decidió llevar un diario visual del viaje. Se trata un diario bastante particular que no muestra ni momentos culminantes, ni su paso por lugares memorables, sino justamente aquello que tradicionalmente se asociaba entonces con lo anodino: carreteras, intersecciones de calles, restaurantes, hoteles, exteriores de viviendas y sus interiores, baños, cocinas, neveras, decoraciones, comida y también gente: familiares, amigos y extraños... Todo ello está fotografiado con un estilo presuntamente neutro, sin emoción, que absorbe los rasgos de la estética utilitaria y de la estética amateur; estos son algunos los rasgos formales y temáticos que sobresalen poderosamente en American Surfaces.

Vista de la sala de exposiciones
Fotografía © Francisco Posse

En 1973, Stephen Shore decide trabajar con una cámara de mayor formato y matizar la apariencia de sus imágenes como instantáneas. En su nueva elección, sigue contradiciendo las convenciones de la época, donde prevalece el 35mm y opta por una cámara 4 x 5 pulgadas y un año más tarde con una cámara 8 x 10 pulgadas. Sigue viajando a lo largo y ancho de Estados Unidos inspirándose en los mismos temas de American Surfaces aunque, paulatinamente, el dispositivo técnico, que requiere largas exposiciones y trípode, irá modificando su práctica en composiciones cada vez más complejas sobre el territorio urbano y suburbano. Las fotografías se toman con más detenimiento, los retratos son posados, pero a aquello que dedica más tiempo y reflexión serán sus imágenes de vistas desde la carretera. Algunas de estas imágenes formarán parte de la célebre exposición New Topographics. Photographs of Man Altered Landscape y el proyecto culminará en 1982 con la publicación de un libro titulado Uncommon Places.

Carretera Federal 97 al sur de Klamath Falls,
Oregón, 21 de julio de 1973.
De la serie Uncommon Places. ©Stephen Shore.
A partir de los años ochenta la representación del territorio sigue estando presente pero, en un giro de nuevo a contracorriente con las tendencias de la época, Shore empieza a interesarse por el paisaje natural. Fiel a su perfil investigador, busca nuevos retos y limitaciones con las que seguir confrontándose y profundizar su conocimiento. Esta vez, elige dialogar con uno de los elementos esenciales del propio género paisajístico: lo pintoresco. El planteamiento principal obedece a un nuevo enfoque: explorar las posibilidades de la perspectiva y la profundidad de campo allí donde ya no 303 Gallery, Nueva York hay referencias arquitectónicas o urbanísticas que marquen la composición de la imagen. A este periodo pertenecen las series de Essex County y los paisajes de gran formato que realiza a mediados de esta década.

Hazor, Israel, 1994. ©Stephen Shore.
Cortesía 303 Gallery, Nueva York
A principios de los años noventa, justo cuando la tendencia del uso del color en la fotografía se consolida, Shore elige proseguir sus exploraciones por otros caminos menos frecuentados y en los años siguientes se propone trabajar exclusivamente en blanco y negro. Otra vertiente que inaugura en su obra a partir de la década de los noventa gira en torno al tema del yacimiento arqueológico. En Hazor (Israel), por ejemplo, la observación de los trabajos de excavación es tan meticulosa técnicamente como difícil en cuanto a posibles interpretaciones. En la supresión de elementos narrativos, la sofisticada propuesta de Shore vuelve a proponer una reflexión en torno a cuestiones como el registro y la imagen de ese registro, el molde y su representación.

Vista de la sala de exposiciones
Fotografía © Francisco Posse

La exposición también incluye una selección de sus panorámicas realizadas en las calles de Nueva York entre el año 2000 y 2002. Junto a estas fotografías se presentan dos series en color de reciente producción: Ucrania y Winslow, Arizona En los últimos años Shore ha vuelto a retomar algunas de las cuestiones siempre presentes en su obra a través de las nuevas posibilidades de las tecnologías digitales a través de una serie de ibooks que viene realizando desde el 2003: Los POD books.

Nueva York, NY, 2000-2002. ©Stephen Shore. Cortesía 303 Gallery, Nueva York

Cada uno de estos libros digitales está organizado temáticamente e incluye fotografías realizadas a lo largo de un solo día. Como en sus primeras series de influencia conceptual, aquí se plantea de nuevo el juego con los límites autoimpuestos de un marco estructural limitado, a la vez que con la idea de imitación de fotoreportaje.

@la_fabrica La colección PHotoBolsillo descubre la obra del fotoperiodista Ragel

La Fábrica presenta un nuevo número de PHotoBolsillo dedicado a la obra del fotógrafo Ragel, un volumen monográfico prologado por la investigadora, profesora y comisaria María Santoyo. El libro reúne 63 imágenes en blanco y negro realizadas entre 1913 y 1945 y que sirven para reivindicar a un autor cuya obra incluye reportaje deportivo, retrato de personajes y escenas costumbristas. Su apasionante biografía retrata de igual manera una época fundamental de la historia de España.



Diego González Ragel, nació en 1893 en Jerez de la Frontera, una ciudad en auge a finales del siglo XIX debido a su poderosa industria vitivinícola y a la prontitud con la que recibió los grandes avances de la época. Fue allí donde el padre de Ragel, Diego González Lozano, se erigió como uno de los grandes fotógrafos de la sociedad jerezana, formada por grandes familias bodegueras, muchas de origen británico o francés, emparentadas con la aristocracia terrateniente. En su estudio, González Lozano cubrió acontecimientos locales y adoptó novedades técnicas, formando también a fotógrafos entre los que se encontraban sus propios hijos y otros como Manuel Pereiras y Campúa.

El pintor Joaquín Sorolla en la playa de la Malvarrosa. Valencia, ca. 1912.
Copyright Diego González Ragel / Archivo Ragel

Ragel recogió el testigo de su padre e hizo de la fotografía su medio de vida. En sus imágenes tempranas se aprecia su filiación estética a través de escenas costumbristas, motivos clásicos, composiciones y luces cercanas a la pintura, aunque paulatinamente, las vistas pintorescas y el folclorismo adoptan un tono más humanista. A los 18 años se trasladó a Madrid, donde comenzaría a trabajar como retocador en el estudio de Kaulak gracias a la ayuda de Campúa, quien también le presentaría a Joaquín Sorolla. Ragel retrataría al pintor por primera vez en Valencia y junto a su familia en Cercedilla, poco antes de morir.

En los siguientes años Ragel emigró a Buenos Aires, donde trabajó como reportero para la revista Caras y Caretas, regresó brevemente al estudio paterno en Jerez y se estableció definitivamente en Madrid, donde depuró su estilo y se especializó en el reportaje deportivo. Mundo Gráfico, Blanco y Negro, El Heraldo Deportivo yStadium son algunas de las revistas para las que trabajó, así como en publicaciones deportivas europeas como Sport im Bild y Le Sport Universel.

Salto de obstáculos en el hipódromo de la Castellana. Madrid, ca. 1925.
Copyright Diego González Ragel / Archivo Ragel

La Guerra Civil truncaría este prometedor ambiente. Ragel conseguiría seguir trabajando como reportero y editor gráfico tras integrarse en la Unión de Informadores Gráficos de Prensa y, al servicio del general republicano José Riquelme, se vio involucrado en una labor de espionaje que terminada la guerra le valdría el indulto. Ragel fue el encargado de fotografiar y ocultar los documentos que certificaban el envío de fondos del Banco de España al extranjero, el famoso oro de Moscú.

Finalizada la contienda, Ragel fue nombrado fotógrafo oficial del Banco de España, etapa de la que se incluyen varias fotografías en este libro, y tras un largo proceso judicial esquivó las represalias, negó su pasado, destruyó las pruebas y consiguió una rehabilitación oficial. La última década de su vida fue difícil, a una delicada situación económica se unió la muerte de su hija pequeña y su diagnóstico de leucemia, falleciendo en 1951.

Más información en www.lafabrica.com